lunes, 24 de octubre de 2016

Origen del infame

Cuán lejos se arrima la verdad
Dentro de este espacio limitado
No respiras y la palidez es preocupante
Mas aún si todavía no has oído las noticias.
Ayer nos citamos y me hablaste de nimiedades.
Procuré interesarme,
Pero llamaba más mi atención ese pequeño y rojizo pelillo
Que se columpiaba en tu barbilla.
Puedo decir que esa imperfección,
Siempre me cautivó.
Tal vez porque te hacía más humana.
Hoy por la tarde, cuando cansada regreses a tus hábitos
Sabrás que todo fue mentira y chucherías.
Graciasadios no estaré ahí para escuchar
Como se estrellan contra la pared tus reprimendas.
Tomaré el primer taxi que encuentre
Mientras tú ni siquiera sabes que estarás vacía.
Reiré, sin pretender aunque así sea,
Hacerle daño a la niña de mis pensamientos
Y me repetiré justificando mi descortesía
“créeme no es por cobardía”.

jueves, 20 de octubre de 2016

Días caídos

Luego de jornadas imparables transformadas en meses, el tiempo se detiene para decantar una que otra idea tuerta.
Basta conocerme, para saber que algo anda mal y por eso en la letra algo anda bien, o así lo creo.
La ira despierta en la uña del pie, sube, crece y se precipita hacia las alturas, llegando trilladamente a la coronilla.
Para mi mala suerte, se activa el “modo defensa” en “código lagrimones para su mersé” y lo que es peor frente a sinnúmero de cuatro o cinco voyeristas.
El frío se encarga de secar las lágrimas pero no detiene la infame hinchazón bajo los ojos. Días después aún estoy avergonzada dentro del oscuro hueco.

miércoles, 22 de junio de 2016

Palomita cuculí

  


Pajarito precioso
Pajarito de alas rotas
Duermes y despiertas con un "quedito" trinar... "quedito".
Tan frágil, tan inocente.
Acaricias con tu blanca frente la mía, me besas y me consuelas, como si fuera yo quien cayó del nido.
Y se me quiebran mis adentros, el corazón  se estruja y duele.
Apaciguo con todas las fuerzas, las lágrimas que quieren escapar, con la intención de no preocuparte durante esos efímeros instantes en que vuelves a nuestra realidad.
Mientras te veo abrir y cerrar tus ojitos, recuerdo aquellos tiempos en que erguida como un ave real te pavoneavas...
Y no puedo más que sentir orgullo.
Hoy supe q tu intervención fue exitosa, que gracias a tu temple y a las oraciones que los tuyos levantamos a la Energía Universal, burlaste las nubes de la ensoñación perpetua.
Pero también sé que la bruma aún no ha pasado por completo. Que se vienen tiempos difíciles, que debemos estar presentes con amor y respeto para franquear todo obstáculo y así poder disfrutar de tus silbidos por unos cuantos años más.
Te adoro preciosa palomita cuculí.

  


Luego de casi 4 años y 4 meses, decidiste partir. Son raros los sentimientos que llenan mi ser. Tal vez la presente lejanía que se nos escapa de las manos, tal vez el deseo de tu descanso luego de casi cumplir100 años de vida, me hace no sentir tanta tristeza por ti, si no apenarme por los que quedamos acá. Un abrazo y hasta siempre!

jueves, 24 de diciembre de 2015

En el diván del obstruido.

Nada. Cómo si no fuese terrible contar con ciertos sentimientos execrables ocultos en el inconsciente,  ahora debo explorarlos, sacarlos, mirarlos fijamente a sus cavidades vacías y hacerles frente.
Me fastidia que la gente no se dé cuenta que es necesario cambiar la relación con el entorno, que ya no es necesario solo pensar en ahorrar, sino, en “rescatar” los recursos naturales.
Que todos, incluyéndome queremos tener la verdad, la razón, que no miramos más allá de nuestro egoísta intelecto, que jalamos el agua, la tierra, las vaquitas y hasta la mala yerba para nuestro molino, que incluso cuando pedimos justicia o derechos para el otro, lo hacemos desde nuestra perspectiva, desde el cristal lechado, que obstruye nuestra vista.
Me fastidia que mi cuerpo se vengue en horario y formato no establecidos, es decir cuando le da la gana y de la forma que le da la gana.
Odie mi colegio. Siempre, a excepción de breves lapsos (si se toma en cuenta 13 años de la vida) en los que disfruté o creí hacerlo.
No me gusta que me quieran imponer religiones ni estereotipos y me duele que personas a quien amo sean las principales impositoras.
No me gusta timbrar las entradas y salidas, pero me gusta menos no timbrar las entradas y salidas en el tiempo señalado.
No quiero que me vean cómo una sarnosa, aunque yo misma en ocasiones me siento así y hasta me da risa.
No me gusta ir perdiendo poco a poco las nociones ortográficas adquiridas en el transcurso de la vida. Y lamentablemente por razones técnicas computacionales pienso yo, está sucediendo.
No me agrado a veces, y eso no me agrada.
Me fastidia el reggaetón y las bachatas y la gente que escucha reggaetón y bachata en alto.
No me agrada el chisme, pero forma parte de mi silueta.
Bien creo que es todo por hoy. A disfrutar ingresando datos… 

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Es a caso un dialelo? Preguntas irrespuestas...

Sucedió… Una vez más. 
Desde el día de ayer vuelve a estar presente este malestar físico.Pensé que ya lo había vencido pero no, aquí está otra vez dejándome con un chuchaqui seco (fue una noche de batalla y sin descanso) del cual me cuesta un tanto liberarme. La incomodidad empezó hace unos años atrás quien sabe exactamente cuándo, cual fue el detonante o que lo  desencadena, cómo es que a ratos viene con intensidad agobiante o cómo es que a ratos ligeramente se va. Mi codo ha sufrido también su parte desde que estos episodios surgieron. La razón, esa especie de auto tacañería absurda que sinceramente me parece acertada. Las cuentas y facturas a doctores y especialistas se van sumando y parece no tener fin. Ahora he optado por el servicio público. Efectuándose ya la primera de una (se ve venir) ringlera de citas más. Así que no queda otra cosa que esperar y depositar todo eso a lo que llaman fe en la medicina y sus carpinteros, cruzando los dedos por si acaso, para que en esta ocasión, no se mueva el clavo. Al margen lo positivo de la salud pública: que a mi bolsillo no corroerá tanto las consecuencias. A razón de los facultativos lo que se me aconseja es la meditación, relajación y obvio alguna que otra pastilla cómo no va a ser de otra forma, para demostrar con indicadores cuantitativos el bien  hecho a la sociedad y su alineación con el sumak kawsay…Pastillas, pastillas, pastillas. Se me viene a la mente una que otra estrofilla de canciones que hacen alusión tales como: te hacen falta vitaminas o pastillas para no soñar o necesito un doctor que me dé la medicina y también porqué no esa de la bilirrubina.Y luego el ejercicio, la sana alimentación, los buenos hábitos diarios, la eliminación de ingesta de alcohol, el descanso, bla bla bla, cómo si los tiempos actuales lo permitieran y cómo si la privación tuviera algún sentido en la vida, o sea si o  vives privándote o te privas para vivir entonces mejor échate a perder. Debo escribir para soltarlo todo, sentirme mejor y no permitir somatizar dicen; y eso me gusta, lo de escribir; digo. Pero muy a diferencia de lo que se pueda esperar en ocasiones hasta escribir o más bien el no hacerlo y quedar en blanco me abruma o cómo no lo diría un norteamericano me “overwhell(mea)”, así entre comillas, con paréntesis y cursiva. Posteriormente al sano ejercicio de escritura se me aconseja hacer algo que me guste, que disfrute, que me alegre. Pero eso sí, nada de acostarse en la cama y taparse con las cobijas hasta la coronilla… Entonces me pregunto y qué más puedo hacer? Cocinar? Bah! Bailar? Bah Correr? Bah Pintar? Bah! Comer? Siiiii. Pero esperen hay que recordar la sana alimentación… entonces Bah! Bueno debo ir a buscar algo que me divierta tomando en cuenta que he robado unos minutos a mi trabajo y aún debo terminarlo sin saber cómo encontrarle placer a la rutina. Así que es todo por el momento. Escritura sin sentido a partir de ahora.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Tardes de viernes 13

En la pequeñez de esta tarde de viernes, después del trabajo y de una subsecuente mala toma de decisiones, me vi enfrentada a una infinita puesta en escena con tinte de tragicómedia.
Resumiré para no cansar, en un solo acto:
"Encontreme" dentro de una sardinera, la cual esperé por largos minutos casi transformados en horas y a la que fue una verdadera hazaña subir, todo debido al atropellamiento burdo de un gentío conformado por obreros, oficinistas, estudiantes, madres con sus hijos y uno que otro pelagato sapo de la grecia q intentó colarse, sin importarle si quiera los gritos discordantes que decían "a la fila, no se cole, respete la filaaaa"
Una vez dentro y aún antes de q la chatarrita inicie su recorrido empezó el tormento.
Y no sé q es peor, si el chirrido punzante y pungente que proviene de los pequeños críos vaya usted a saber porque motivo,  o la grotesca alaraca de los infames pubertos que producen vergüenza ajena y propia al imaginarse q es posible uno también haya atormentado a la gente de esa manera.
Afortunadamente por la hora, no hubo demasiado tráfico como es normal por estos lares y pude llegar a feliz encuentro con mi destino

martes, 15 de septiembre de 2015

El que quiere celeste que le cueste.

Hago alusión a este refrán con tristeza, dolor, impotencia y sobre todo temor.
En estos últimos tiempos Quito se ha despertado e incluso ha tenido intenciones de retozar con un cielo "límpido en su celestura". Un cielo pomposo, en el que se anteponen las cúpulas y picos de las iglesias para que fotografos nacionales y extranjeros,  profesionales y noveleros se lleven un recuerdo de estampa.
Pero es Quito, con esta falta de nubes y lluvias (propias de estas épocas en septiembres pasados) el co participe de tan nefasta experiencia.
La ciudad arde. Se quema, nos quema. La quemamos. Nos quemamos. Estamos frente a un suicidio, porque si la ciudad la hacen los ciudadanos,  es una especie de inmolación.
Q vengan las aguas. Q la ciudad se oscurezca, mas con lluvia de agua purificante de las alturas y no con ceniza asfixiante de las entrañas...

¿Qué huella dejamos a nuestros hijos?

  Sé que muchos no leerán la siguiente lista de enunciados y reflexiones, pero para aquellos a los que llamé su atención, les insto a que le...