lunes, 23 de julio de 2018

Vicisitudes de un lunes sin sol (Simplón)

Hay dos clases de individuos.
El uno, aquel que construye poco a poco y en silencio, ayudándose de conocimientos y esfuerzos  acumulados a través de los años, un puente para beneficiar al otro (entendiéndose por varios otros).

 Y hay aquel que se cree el otro (entendiéndose por un único otro) y se beneficia tozudamente (aprovechador se puede leer entrelíneas) del silencioso, mientras grita a los cuatro vientos atribuciones ganadas por sorna.

Pero cuando debe dimensionar y colocar como se debe: listones de hierro, argamasa, durmientes y todo aquello con lo que se erige un puente, viene sinvergüenza a querer arrebatar sapiencias y esperar que el silencioso regurgite lo que le ha costado años experimentar, y de no hacerlo, lo lleva vendado hacia el paredón, donde acribillan su ànima-conciencia y no conformes con ello, le estampan además, la etiqueta de malo, de truhán, de fulana, de amarguete; todo esto en uno de los entremeses de la gran obra llamada vida.

martes, 12 de junio de 2018

Del muna y sus demonios incomprendidos.

A pocos días de cumplirse un mes de la inauguración del tan esperado (por benefactores, bienhechores, detractores, críticos envidiosos y simpatizantes)  museo nacional, logré hacer un pequeño espacio; dejando a un lado las transformaciones laborales y sus intrínsecos papeleos, para visitarlo (de pasadita) mientras hacia tiempo para asistir a otros compromisos pendientes.
Y es que la curiosidad me escocía las entrañas, no por la campaña mediática del muna si no por el dime y direte que se entrecolaba  en mis redes interactivas gracias a amigos, a "amigos" y a no amigos que posteaban sus experiencias positivas y negativas entorno del museo.
Luego de un paso fugaz de aproximadamente una hora (efectivamente la hora más corta de la historia) son varias las percepciones sentidas en torno a esta institución cultural que se abre paso, tal vez de manera incomprendida en un mundo de globalización, memes y expertos opinólogos (incluida quien suscribe).
Antes que nada.... Es muy probable que una de las cosas que deben envidiar otros museos es que a este, el público tiene que volver porque  tiene que volver; de lo contrario, o arma un plan de unas 3 o 4 horas acompañado única y exclusivamente  por un experto mediador que brinde guianzas especislizadas, o si no se va sin comprender casi o casi que casi nada. Eso sí, tomandose las acostumbradas selfies que acrediten su participación cultural y emotiva, en el anhelado "catalizador de pluris, multis y soberanías".
Pero entonces iniciemos el recorrido a través de una consabida  mirada "imparcial" ¿? y sarcástica que tiende a maldita sea caracterizarme...
Empecemos por el principio. Como no fue algo planeado y como ya lo había mencionado, pocas horas más tarde tenia algo si que spseudo planeado, vime entrando un tanto ataviada y elegante, a no ser la mochila que me acompañaba. Inmediatamente las señoritas de la recepción se presentaron prestas a darme las respectivas indicaciones antes de iniciar mi periplo... Con mapa en mano una de ellas  iba y venía señalando con un esferográfico por cada sitio por el que debía movilizarme. Mientras me contaba todo lo que encontraría y como estaba distribuido, recordé que aún mantenía colgado al cuello el gafete que me delataría en mi visita bajo perfil como común de los mortales, libre de crítica curatorial, museográfica, consevacionista, y de rompepelotas. Sutilmente como quien no quiere la cosa retiré mi credencial y con ella todas las trabas del "buen profesional". Como mencioné no fui como cualquier cosita, por ello creo, la señorita se ofreció incluso acompañar mi vsita, le comenté que no disponía de mucho tiempo pero que sí deseaba su guianza.
Entonces todo empezó. O no... Antes de adentrarnos a las salas, nos estacionamos en una especie de círculo de imagenes proyectadas, simpática instalación. Mientras miraba las imágenes un silencio incómodo se avecinaba entre público y mediador... ella sin qué decir, yo sin qué escuchar.
Posteriormente nos dirigimos a la primera sala. Interesante, luego a la segunda. Muy interesante. Después a la tercera. También interesante.
Ahí tuve que hacer un corte y darme cuenta que había gastado casi todo el tiempo del que disponía y ni siquiera salía de la primera planta. Entonces le dije a mi lazarilla que vayamos un poco bastante más rápido,  únicamente para tener una idea de lo que había y en otra ocasión con más tiempo y sin vendas y bastón saber donde ir.
Cuando me dirigí al ultimo habitáculo del primer y medio piso,  donde lo primero que te señalan es el sol mientas uno se maravilla con otras piezas, esperaba poder seguir con el recorrido pero oh sorpresa para continuar la visita debía ir por sobre mis pasos para acceder al segundo piso. Al parecer cosas de habitats y demás me supieron decir.
Para este momento mi acompañante-guía estaba más preocupada que yo de mi tiempo y al parecer deseaba terminar ahí su trabajo, pero le pedí me acompañase en un recorrido precoz a los otros pisos y así lo hicimos. Brevemente me explicaba de una u otra obra, de como unas hablaban con las otras, de como se encontraba lo femenino en contraposición de lo masculino.... etece etece.
A continuación pasamos al área lúdica. Haciendo una pausa sugerente mi guía me comentaba que todos paran ahí para la respectiva selfie e interacción...  yo en cambio aligeraba el paso sugerentemente a otra sala, en vista de que no me parecía oportuno el tomar registro de un "foreveralone".
Las siguientes salas en la lista son dos temporales que miré desde fuera, como si de fisgonear se trata el asunto. Muy coloridas y animosas se presentaban frente a mí, probablemente por ellas regrese pronto, ya que al parecer estarán hasta diciembre.
Luego de esta larguísima introducción voy a las conclusiones, evitando decir mucho y a la vez gritándolo todo,  con la finalidad de que aquel que se haya atrevido llegar a estas líneas, no tenga idea concreta de lo que se enfrenta en el muna, sino que sea el anzuelo para que vaya y experimente....
Y es que ese es otro de los plus del muna.  El sacar una experiencia. Buena,   mala,  bochornosa, investigativa, amistosa, casual, pluri,  multi y  soberana, divertente.... La idea es remover y creo que lo ha logrado.
También se ha puesto en duda su carácter de museo nacional.... Ya sea porque no se encuentra una cronología  (queeee????) O porque se presenta muy arraigado el indigenismo (pensamiento que comparto. Parece una oda al indígena) y no las comunidades afro que son poco representadas (de acuerdo en parte) o porque los curadores y museógrafos han dispuesto las obras de tal manera que se encuentra arte colonial convergiendo con el republicano e incluso el moderno y contemporáneo con los otros, (haciendo uso de un recurso en extremo interesante y de reflexión llamado dialéctica) y esto rompe lo que un museo nacional debe presentar?
Pero y no sería mejor romper con la idea arcaica (si es así que es un museo nacional o simplemente hemos mal interpretado el concepto) de museo nacional? Y dejar de querer todo desmenuzado para poder hacer buena digestión? Creo que el muna apostó relativamente bien a su puesta en escena, tal vez requiera a futuro uno que otro ajuste, dentro de los cuales incluir también a los mestizos que estamos y no estamos y a otros colectivos y grupos sociales, que se los vio de refilón pero de los que hay suficiente tela que cortar, que esperemos sean actores de propuestas futuras.
Y a fin de cuentas, este demonio incomprendido no refleja lo que somos como sociedad?? No somos esa "mezcolanza incongruente de diversidades yuxtapuestas que convergen dentro de un entorno pacato y modernicionista que elude a una sociedad en transición, vulnerable, simplista, adormecida, pero a la vez opresora, vanguardista, sublime y como eje transversal inconformista y quejumbrosa en mayor o menor medida???? (lo cual para mí no tiene nada de malo, al contrario.)"
Para concluir ahora sí, luego de varios intentos en estas reflexiones, me quedo con la siguiente idea: el muna puede ser un festín, pero que en solitario y de un solo bocado, no es digerible....
Hasta la próxima muna!

martes, 26 de diciembre de 2017

Me tomo un tiempo y escribo. Me tomo un tiempo y prosigo.

Deambulando fascinada entre esquinas convexas
Maquinando ruidos de complejas destrezas,
La mente transita, se apasigua y consume
Va irradiando a la par imágenes recuerdos  y uno que otro perfume.
Que bien le sienta despejar sonidos.
Lamentos de una ciudad, que surgen lejanos entre el tic tac y el tac tac a unísono taladrar de reloj y teclado.
Si bien hay circunstancias que afrontar,
desde las entrañas de una cobija boreal,
nada merma el candoroso momento de disfrutar el no madrugar.
Y que decir del almuerzo y cena...
Espectante nada en la alacena junto con arroz a lo ayer y atún enlatadé,
es mejor que picadillo de estrés envuelto en smog de palabras a la centrohistoriqué!

jueves, 12 de octubre de 2017

De conquistas y conquistas...

Hoy precisamente hoy se reúnen en sus minúsculas realidades todos esos (incluyéndome)que aseguran que hoy hace años A no nos conquistaron.
Y sobre mí mismo reflexiono y me aseguro que la verdad sin vestidura de soberanía y amor al indígena que hacemos a un lado, es que sí lo hicieron. Nos conquistaron. Duela a quien nos duela. Lo que cambió (o eso queremos creer)en todos estos histórios años, es el sentido de esas 4 sílabas, de esas  12 letras, de ese dedo en la herida.
Y aún  en esta era de modernidades posteriores, a diario nos siguen conquistando y seguimos conquistando o subyugando  o minimizando o despreciando (a fin de cuentas es el mismo sentido sólo cambia la palabra)al ulterior, a ese que no está acá.
Y nos dicen a diario que callemos así como también coartamos al otro a que se reserve su derecho a replicar. 
Y nos vamos, por un lado triunfantes sintiéndonos superiores a ese otro que hemos empequeñecido, pero también convertidos en enanos bajo la mirada de otro que superpone su amarga existencia sobre nuestros hombros.
Fuimos conquistados, somos conquistados, seremos conquistados y aún cuando quisiéramos ser madresteresas o marianitasdejesuses o cristosredentores, seremos así sin más  conquistadores.
*Reemplácese el verbo conquistar por civilizar y posiblemte las cosas tendrán  sentido. ...

martes, 26 de septiembre de 2017

Historias transitorias

Otro día más! 
Heme aquí en el acogedor y humano trolebus. Perdiéndome entre música, pitidos y carcajadas de transeúntes avinagrados.
Supuse iba a encontrar asiento pronto, pero el carromato, personaje también de esta tragicomedia, continúa su camino y aún sigo como Atlante cargando emtre los hombros el cielo y la fatiga de un día caluroso en su gris estancia.

Al fin sucede... tomó asiento y el dolor y fatiga no se minimizan. Me preocupo.


Se pronostica tortícolis con ligera tendencia hacia el lado derecho. Ruego llegar a casa, ponerme una compresa, olvidar algunos de los pendientes y que la tozudez de mi yo creador de historias fatales, se apacigüe.


Veo por la ventana y compruebo que el viaje aún no llega a fin pero sí estas notas. Ciao!

Poner punto y respiro

Poner un punto y respiro al hora a-hora...
Caminar en la quietud, divagar distante de los problemas y ansiedades y retomar tan Buenos malos hábitos es lo que necesito. Ah y tal vez una copa de zumo de limón y pepinillos.

Importantes son los objetivos, las metas, los proyectos y las esperanzas, pero más vitales son los propósitos , la trama y la urdimbre universal.


Y entre los hilos de los propósitos está ese aquí ahora segundo instante infinito medular.

Para que estamos.
Para que estoy
Para que está esa chica aniñada que no desea hacer fila en el trolebus e irrumpe por encima de dos o tres mortales cuando todo el espacio está casi vacio.

Para que existo, para que me moleste porque es injusto que piense que tiene más derechos sobre los que habitualmente se dibujan uno tras otro en hilera dilatada.

 Existo en este ahora en que es probable que la máquina de esta carcacha se funda y deje de caminar. Y aún cuando esto implique una fatal espera para llegar a mi hogar, instintivamente me alegro porque la señorita muere de iras del mal sabor que le deja tomar el servicio público de porquería que tenemos.

¿Qué huella dejamos a nuestros hijos?

  Sé que muchos no leerán la siguiente lista de enunciados y reflexiones, pero para aquellos a los que llamé su atención, les insto a que le...